Wining and dining, drinking and driving, excesive buying. Overdosin', dyinig'.





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lunes, 28 de abril de 2014

I'm dead inside

Me siento débil. Como si alguien me hubiera pegado una patada en el vientre. Cada vez tengo más ganas de escaparme y comenzar a ser yo. Tengo ganas de que no me miren raro al ir por la calle. De que no exista nadie capaz de decirme que es lo que puedo y no puedo hacer, decir y expresar. Quiero tener un momento sola. Quiero hablar con mi reflejo sin ayuda de un espejo...

Quiero algo que la humanidad está deseando.

Necesito ser yo misma en estos momentos de depresión. Los peces muertos son los únicos que siguen la corriente, me decían. No me siento bien en este mundo donde todos siguen la misma corriente. Yo soy diferente. Siento la necesidad de expresarlo al mundo. Me siento como una verdadera cobarde, si lo miro bien. Soy una cobarde por no enfrentarme a todo este océano de dudas y mentiras.


martes, 22 de abril de 2014

Creencias

Siempre he creído en cosas que nadie me demuestra que existen. Ya sabes de lo que hablo. Soy una fanática de creer en cosas inexistentes a la vista. Soy una persona que siempre confía de todo y de todos. Y prometo que eso tiene un precio bastante alto. Acaba siendo, de verdad, la propia secta de tu cabeza. Te sometes a creer en cosas y tienes fe en ellas. La fe es la creencia en cosas invisibles a nuestros ojos, a los míos y a los tuyos. La fe puede acabar siendo tu origen o tu destrucción. Tu origen porque sientes que ya no eres lo que eras antes. Tu destrucción porque sientes que ya no eres lo que eras antes, a peor. Puedes acabar, quién sabe, destruida por tu propia secta mental; acosándote a preguntas en la noche y en el día. Puedes acabar sin saber si todas esas cosas en las que has creído han valido la pena. Yo creo en esas cosas, aunque tenga que pagar algún precio. Tengo una personalidad, intento no ser un pez muerto que siga la corriente. Quiero ser mi propia secta. No tenerla en la mente, no sé si me entiendes. No quiero ser manipulada por mi mente: quiero manipular mi mente.

Quiero que esa secta no sea la causante de mi destrucción.




sábado, 19 de abril de 2014

Actuar como la gente quiere que actúe

Estoy harta, joder.

No quiero actuar como la gente quiere que lo haga. Yo quiero ser como yo quiero. Quiero actuar según me lo dicte la conciencia, negativa. ¿Conciencia negativa? Vaya, que cambio. Quiero cambiar el mundo, mundo que ya no irrita. Quiero escuchar música. Sí. Rap a mis oídos. Rap basto, sin que nadie me diga que NO puedo oír rap. Quiero poder escribir mis emociones sin que nadie me diga ni me critique lo que no les gusta de mí. Joder, soy así. Quiero poder gritar lo que odio. Lo que amo. Lo que me hace sentir todo esto. Y de verdad, cada vez pienso más en dejar atrás la poca vida que pienso que me queda.


jueves, 17 de abril de 2014

Que sigo queriéndote

Y no puedo olvidarte, aunque se me han ido las ganas de recordarte.

Te echo de menos, joder. Echo de menos cuando me cogías de la cintura y me susurrabas todo lo que me querías al oído. Echo de menos todas esas tardes, tu y yo juntos, cuando me cogías de los brazos y empezábamos a bailar. Aunque fuera del compás. Echo de menos cuando me levantabas con un 'Buenos días'. Echo de menos cuando se acababa el día y me despedías con un 'Buenas noches preciosa'. Cada día mi vida era más perfecta. Me hacías sentir protegida y valiente. Y a ti te gustaba. Te sentía sentirlo. Todas esas cosas que hiciste por mi han dejado cicatrices profundas. Y es que, ahora siento que nada tiene sentido. Que esta vida es simplemente un juego de palabras, un trabalenguas. Que lo entiendes cuando no lo recitas. Que te entiendo ahora que no estás. Que recuerdo tu nariz arrugada cuando reías. Que recuerdo tu olor. Que recuerdo cada una de tus pestañas. Cada uno de tus lunares. Y que te quiero, joder... Que aunque haya estado tanto tiempo sin tu presencia, no he sido capaz de pasar página. 




miércoles, 16 de abril de 2014

¿Metáfora?

¿Hola? ¿Es normal sentirme extraña? Cada día que pasa, no sé, siento más la necesidad de escapar y fugarme. Da igual con quién, cuándo, a dónde... Lo que importa es el por qué.

¿Por qué soy así? ¿Por qué no puedo cambiar? Me siento sola. Como en una barca. En medio del mar.
Sí, así.
Acompañada por miles de seres desconocidos. Sin nadie.

Y no, preciosa, no es una metáfora.